
Nada huele peor que nuestros humos
y se te suben, luego te envilecen,
a más se van los unos
y otros no se lo creen,
no son los humos puros
y hacen lo que pueden.
Nada ensucia más que nuestros humos,
luego bajan y te enaltecen,
a menos van los unos
y otros si se lo creen,
podemos ser obscuros
pero siempre transparentes.
jep

